Trenzas de raíz 

  
Mis caracolillos negros se enredaban entre los dedos frente al espejo, trataba de imitar su destreza con las trenzas de raíz, pero no era fácil de imitar. Sus mechones castaños pintaban senderos dorados repletos de espigas que decoraban su extensa y divina melena. Despejaba su rostro y dejaba ver sus ojos de gato, orientales y brillantes esmeraldas que escondían su tímida estampa. Siempre silenciosa y serena, pequeña y dichosa , mi hermana . Ella, que acompañaba mis juegos de muñecas y cocinitas , las tardes tiradas en el pasillo de terrazo, cambiando de modelo a las barbies o peinando sus largas melenas. Intentaba que yo aprendiera a hacer las trenzas con las muñecas , pero mis dedos torpes se negaban a usurparle su magia. La verdad es que esas espigas en el pelo eran una obra de arte , pero a mi me gustaba su melena al viento, jugando con el sol a reflejar la luces y las sombras como los campos de trigo en el ocaso de las primaveras, repletos de esas trenzas de raíz esperando a madurar con el tiempo. Para @itzi_margarit y sus #trenzasderaiz 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s